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Fiestas de Yecla2018-12-05T15:37:38+00:00

Fiestas patronales declaradas de interés turístico nacional.

Las Fiestas Patronales de Yecla han sido declaradas de Interés Turístico Nacional, tienen su origen en el reinado de Felipe IV, los franceses invaden parte de Cataluña, y a la llamada del monarca, sesenta y un yeclanos, dirigidos por el capitán Marín Soriano Zaplana, marchan a Vinaroz en 1642 y se acuartelan en la ermita-castillo de San Sebastián. Tras medio año de estancia, regresan a sus hogares, sin ninguna baja.

Fiestas de la Virgen, con gran tradición y fervor.- Autor Garrudo Su hondo sentimiento religioso les impulsa a subir al santuario del Castillo para dar gracias a la Virgen, Nuestra  Señora de la Encarnación, y desde entonces, todos los años, bajan a la Patrona, disparando con arcabuces en su honor, a la entonces Parroquia de la Asunción.

En el año 1786 se promulga las primeras Ordenanzas de las Fiestas Patronales, de carácter obligatorio, referidas a la actuación de la soldadesca, estableciéndose los actos y las figuras más representativas de las Fiestas. Estas Ordenanzas fueron renovadas por unas nuevas en 1986. Ya en el siglo XIX, con la inauguración, en 1868 de la Basílica de la Purísima, se determina que a partir de ese año, la Virgen se aloje en esta Iglesia durante los días de las Fiestas.

En nuestro siglo, el párroco arcipreste José Esteban Díaz, constituye en 1932, la actual Asociación de Mayordomos de la Purísima Concepción, entidad que se encarga de organizar los actos festivos.

En 1954 se procede a la Coronación  Canónica de la Virgen del Castillo, por decisión del Papa Pío XI. A partir de entonces, el arraigo de las fiestas entre los yeclanos ha ido incrementándose continuamente, fructificando nuevos actos como la Ofrenda de Flores, las actividades de las diversas escuadras, el pregón, los actos culturales de mayo y noviembre, etc.

Las Fiesta de Yecla, comienzan el 5 de diciembre con el llamado beneplácito, en el que el Presidente de la Asociación de Mayordomos pide permiso a la primera autoridad municipal para que den comienzos las Fiestas. Por la tarde, albarderos y tamborileros invitan al vecindario a sumarse a la fiesta. El día 6 por la mañana, se celebra la Misa de Pajes, y por la tarde el Beso de la Bandera de toda la soldadesca.

Solemne procesión, momento de mayor apoteosis de la Fiesta.- Autor Garrudo Basílica de la Purísima para a continuación encaminarse, disparándose siempre los arcabuces, sin interrupción, intensifican sus disparos. Ese mismo día, por la tarde, las diferentes escuadras proceden al acto de la Ofrenda de las Flores, tras un recorrido por las calles céntricas de la ciudad.

El día 8 de diciembre, día grande esta Fiestas, la proclamación de clavarios y el desfile de la soldadesca, da paso a la Procesión con la imagen de la Patrona, en la que el Mayordomo repite el mismo ritual con la Bandera, a la salida y especialmente entrada de la Virgen a la Basílica, en medio de un estruendo ensordecedor de todos los arcabuces disparando.

Por último, La Subida, se celebra el domingo siguiente a la octava. Por la mañana solemne función religiosa, tras la emotiva y ancestral “Minerva” en el ella el santísimo Sacramento bendice a todos los fieles mientras el Mayordomo de la Bandera no cesa de jugarla en medio del atronador ruido producido por las “arcas cerradas”.

En la tarde tras la alegría de haber sido visitados por la Patrona, se acompaña a ésta al santuario, una vez en la explanada da

En el atrio, se inicia el juego de la Bandera, en una incesante apoteosis de pólvora y euforia. tres vueltas al centenario pino y entra en su ermita dando la cara y su bendición a la ciudad. Este momento se acompaña con el juego de la bandera y el inagotable fragor de los arcabuces.

Tras el descenso de la soldadesca se celebra la Entrega de las Insignias, en ella los Clavarios pasan a ser Mayordomos, uno del Bastón, que representa al capitán Martín Soriano Zaplana y otro de la Bandera que representa al alférez abanderado que allá por 1642 dieron origen a estas singulares y emotivas fiestas.

Todos los integrantes del cortejo, visten uniforme reglamentario que consta de un sombrero negro, pantalón y corbata de lazo del mismo color y la camisa blanca. El Mayordomo del Bastón, representa al Capitán Martín Soriano Zaplana y el Mayordomo de la Bandera, al abanderado de la Compañía. Los Pajes, los alabarderos, los cabos de la compañía, etc..

Semana Santa Declara de Interés Turístico Regional

La Virgen de Yecla, en procesión de Semana Santa. También ocupa un lugar importante entre las fiestas y tradiciones yeclanas, la Semana Santa, con un total de treinta y un pasos procesionales y más de dos mil capuchinos, Yecla vive la Semana Santa con intensidad, y con una gran tradición que se remonta a tiempos de Felipe II.

Durante la Cuaresma, precediendo a la Semana Mayor, se habrán venido celebrando cultos a las imágenes titulares. Los Besamanos, Vía Crucis, Triduos y Septenarios, visitas, etc.

También habrán quedado atrás otra serie de actividades: Nombramiento de Nazareno del Año, Hermanos Mayores Honorarios,  expositores, conciertos etc…

El Cabildo Superior de Cofradías Pasionarias, junto con todas las cofradías y arropado por el pueblo, celebra año tras año la Semana Santa, se caracteriza por su orden y religiosidad. Son sus desfiles peculiares, los que la hacen única, como es la procesión de los “Farolicos”, los emotivos actos de “La Cortesía” y “Encuentro”, “El Enterramiento de Cristo” y la sin par procesión de “La Soledad”. El arraigo tradicional de estos desfiles, el esfuerzo del Cabildo y las Cofradías, y el pueblo yeclano volcado hacia estas manifestaciones, ha hecho que la Semana Santa fuese declarada de Interés Turístico Regional.

Las primeras celebraciones, se hacían ya en tiempos de Felipe II. En el siglo XVII, aparecen los primeros penitentes con túnicas, así como las Cofradías de la Soledad y la Hermandad de la Cruz. Es en el siglo XVIII, cuando antes de celebrar la procesión del Entierro de Cristo, se hacían dos sermones; el del Descendimiento y el la Soledad. Esta procesión del Entierro, dará origen a los desfiles tal y como se conocen en la actualidad, y que toman su  forma definitiva en la segunda mitad del siglo XIX.

Durante los sucesos ocurridos en nuestra Guerra Civil, casi todo el patrimonio artístico de la Semana Santa se perdió. Terminada la contienda, las Cofradías vuelven a reorganizarse, tras años difíciles, llega el esplendor de las procesiones.  Los nuevos tiempos, han dado paso a la creación de nuevas hermandades, perdiendo muchas de las existentes los “Gremios” por los que antaño eran conocidas. Lo religioso, unido a lo tradicional y lo cultural, confiere la Semana Santa yeclana su propia personalidad, expresando en sus calles el colorido, recogimiento y oración, ante el fervor de todo el pueblo que desde hace más de dos siglos es fiel a sus costumbres y tradiciones.

Fiestas de San Isidro declaradas de Interés Turístico Regional.

En la Cabalgata de Carrozas participan entorno a 60 carrozas y sobre 3000 personas. A mediados del mes de mayo, Yecla recupera su tradición agrícola, con la celebración de las Fiestas de San Isidro. Estos festejos tienen un importante arraigo en una ciudad que hasta mediados del siglo XX, estaba dedicada a la recolección y elaboración de excelentes caldos y apreciados aceites.

El origen de estas fiestas se sitúa a mediados del siglo XIX, momento en el que se produce el alumbramiento del pozo de San Isidro. En los años 1940 la celebración evoluciona por la llegada de una imagen de este santo que se ubica en la Basílica de la Purísima. Poco después se comienza a celebrar la Gran Cabalgata de Carrozas, que con el paso de los años pasa a convertirse en el acto central de estas celebraciones. En la actualidad, el trabajo de las Peñas, y de la propia Concejalía de Festejos ha permitido llegar a las máximas cotas de participación conocidas.

Los distintos actos que componen esta celebración, comienzan con la elección de las Reinas y Damas de las Fiesta al que seguirán la proclamación de Reinas y Damas Mayor e Infantil. Este es el momento en que se lleva a cabo también el Pregón de las Fiestas.

Durante el mes de mayo se suceden celebraciones eucarísticas dedicadas al santo, verbenas, pasacalles, actuaciones de grupos folklóricos de la ciudad de Yecla, actuaciones musicales y sobre todo la Gran Cabalgata de Carrozas, realizada el sábado más próximo a la festividad de San Isidro.

Esta Gran Cabalga se gesta gracias al intenso trabajo para elaborar las Carrozas de las Peñas, ya que tras tener el diseño y las estructuras metálicas o de madera, que se montan sobre remolques de tractores, tienen que decorarlas mediante diminutos trozos de papel de seda o manila de unos siete centímetros, que se arruga y se comprime para cubrir las estructuras, algunas de ellas con unas dimensiones de cinco metros y medio de altura, y una anchura de entre tres metros y seis metros de longitud; representando aspectos de la labranza o relacionados con ésta.

En el desfile, los miembros de la peña se visten en traje típico, las calles se llenan de colorido por el confeti, se reparten entre los asistentes vino, y productos de la tierra. Además se conceden unos premios para las mejores carrozas al final de la cabalgata, convirtiéndose estas fiestas en una de las más animadas de la ciudad de Yecla.

Ferias y Fiestas

Mercado Semanal de los Miércoles, privilegio concedido por los Reyes Católicos se ha venido celebrando en Yecla, sin interrupción, desde finales del siglo XVI. Originariamente se celebra los martes pero, muy pronto, se cambió los miércoles y si dicho día era festivo se trasladaba al día anterior.

Mercadillo Artesanal, en la Plaza Mayor se exponen los trabajos y productos etnográficos el último domingo de cada mes.

Fiestas de San Antón, en el mes de enero. Destacaba la bendición de los animales, en la Iglesia del Hospitalico, celebrándose también una procesión por las calles de la ciudad, además de la suelta de palomas y se cocina Pan del Santo.

San Blas, y los "panes benditos" en procesión por las calles. Fiesta de San Blas, se celebra el primer fin de semana de Febrero y destacan del sábado por la tarde en la que al final se hace una fogata delante de la hornacina del Santo en la calle de la iglesia y los jóvenes saltan por encima de ésta.

El domingo por la mañana se celebra una procesión en la que miles de personas acompañan al Santo portando “panes benditos”. Se calcula que se realizan diez mil; este consiste en un pan sobado y amasado con azúcar. Dice la tradición que antes de comerlo se reza un padrenuestro para evitar males de la garganta. Por la tarde se realizan los actos más joviales y entretenidos en la Plaza Mayor: carreras de sacos, cucañas, piñata, chocolate cómico, etc…

En Carnaval, destaca la Gran Cabalgata de la noche del sábado de carnaval por las calles de la ciudad, además de pasacalles y desfiles infantiles.

En abril, se celebra la feria del mueble, vinculada a su actividad industrial y la  Romería San Marcos, que termina en el Cerro de la Fuente, el domingo de abril más cercano al día de San Marcos. Las actividades más destacadas son: celebración de  misa labradora, bailes y juegos populares.

A primeros de mayo se celebra las fiestas de los Judas, con motivo de la invasión de las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia, a principios del siglo XIX. Se cuelgan en medio de las calles los típicos “Judas”, con carteles satíricos que hacen referencia a la situación política y social, provocando el regocijo popular. Se acompañan con bailes y teatro, degustación de platos típicos yeclanos, guiñoles, etc..

Ferias de San Cristóbal, en el fin de semana más cercano al 10 de julio se celebra esta fiesta en honor a este Santo, patrón de los transportistas. Destaca la cabalgata  de Camiones por toda la ciudad, actividades deportivas y de convivencia.

La tradicional pisa de la uva. Otras fiestas vinculadas a la historia de Yecla, es la Feria de Septiembre, eran ferias donde se hacían transacciones comerciales. Su origen se remonta al privilegio concedido por el infante D. Juan Manuel y después por Juan I. Desde el siglo XIX se han fijado a mediados de septiembre, aunque han perdido su carácter de transacciones comerciales en beneficio del carácter festivo, con festejos y atracciones lúdicas, culturales y deportivas.