Así es Fortuna

Fortuna apuesta por el turismo termal de calidad El municipio de Fortuna tiene una extensión de 148 km2 y su población aproximada es de 10.000 habitantes, se halla próxima a la capital, a una distancia de 25 kilómetros de la ciudad de Murcia, perteneciendo a la Comarca Oriental. Limita al norte con el municipio de Jumilla, al este con Abanilla y al sur con los términos municipales de Santomera y Murcia.  Está rodeada por espacios naturales protegidos, al norte con el Parque Regional Sierra de la Pila, un macizo montañoso que forma parte de las cordilleras béticas, mientras que al sur se halla el Paisaje Protegido del Humedal del Ajauque y Rambla Salada. La mayor extensión de terrenos son áridos y cultivos de secano, dibujándose paisajes semidesérticos muy peculiares.

Dentro de su término municipal cuenta con 11 pedanías: Garapacha, La Gineta, La Matanza, Caprés, Las Casicas, Peña de Zafra de arriba, Peña de Zafra de abajo, Los Baños, Fuenteblanca, Ramblada Salada y Hoya Hermosa; algunas de estas  pedanías se hallan enclavadas en la sierra de la Pila y sus estribaciones, se trata de caseríos en los que aún se conserva un medio de vida puramente rural.

La economía de Fortuna está basada en la agricultura principalmente en cultivos de secano, pero también hay una importante actividad en las explotaciones de mármol, piedra y yeso, y por supuesto no podemos olvidar el turismo de salud o turismo termal de calidad que al implantarse como tratamiento preventivo y curativo de varias enfermedades o dolencias es un potencial en auge, para el sector turístico de la zona.

Es especialmente conocida por la riqueza de manantiales y  por el balneario de Fortuna-Leana, por su gran
patrimonio arqueológico y por sus fiestas de Sodales Ibero-Romanosunas de las fiestas históricas más importantes de la Región de Murcia, que están declaradas de interés turístico Regional y se celebran en pleno mes de agosto, coincidiendo con las Fiestas Patronales en Honor a San Roque. Su celebración responde a revivir la historia de un municipio que surgió en torno a las aguas termales y en el que los romanos, hace más de 2000 años, decidieron acudir para sanar sus dolencias.

Balneario Romano

Baños romanos

Son abundantes en Fortuna los yacimientos que dan testimonio de su población por los iberos, como el Castillejo de Baños, Cortao de las Peñas y Cabeza de la Mesa. El mayor esplendor de la villa se alcanza en los siglos I y II de nuestra era, durante el Alto Imperio Romano, una vía unía Carthago Nova con Fortuna, que recibía ya visitantes por el renombre de sus termas y la calidad de aguas. De su importancia como centro curativo y religioso da fe la Cueva Negra, en la que se han encontrado versos de La Eneida.

En Fortuna estuvieron también afincados los musulmanes. La ciudad pasaría por varias manos, con períodos en que quedó prácticamente despoblada, no alcanzando el rango de villa hasta 1628.

Durante la época árabe se edificó otro nuevo Balneario, anexo al primero, que fue utilizado durante más de quinientos años. Un terremoto, provocó que el manantial de agua termal cambiara de sitio y, por ello, el balneario árabe quedó en desuso.

Ya fue a finales del siglo XIX cuando Juan Cascales Font y su esposa, se hicieran con el dominio de las aguas termales en el municipio y edificaran el actual balneario. El primer hotel, el «Hotel Balneario» es el más antiguo de la Región de Murcia. En la actualidad, el Balneario de Leana es el único del municipio y el que tiene el aprovechamiento de unas aguas termales que están consideradas como de las mejores de España.

La Casa Consistorial, fue un buen ejemplo de modernismo, Como monumentos más destacables mencionamos, La Casa Consistorial buen ejemplo del modernismo, ostenta en su vestíbulo varios lienzos adheridos a los muros, y conocidos como panneaux, son obra de J. Medina y están datados en la primera década del siglo XX. Tanto por  su frescura como por su  colorido son una parada obligada para el viajero.

A escasos metros, la Casa Convento, antiguo palacete privado, posee un sorprendente patio interior profusamente decorado con motivos arabescos, así como una biblioteca, mobiliario y ajuares de los antiguos propietarios. La sala de baile hace hoy funciones de capilla.

Iglesia parroquial de la Purísima

Iglesia parroquial de la Purísima

Ya en plena núcleo urbano, nos recibe la  Iglesia de la Purísima Concepción, datada a mediados del siglo XVIII, ostenta una torre de gran altura coronada por una cúpula de tejas azules, característica de la zona. La fecha de construcción del templo se sitúa entre los años 1728 y 1744, y  se enmarca dentro del barroco murciano. Entre las imágenes destacables y singulares, son la Purísima embarazada, obra de Alonso Cano y La Dolorosa de la escuela de Salzillo. En el altar se conserva la llamada Custodia de las Espigas (de mediados del siglo XVIII), obra del orfebre napolitano Zayadatti.

Además encontramos importantes ermitas, como la de San José, primera iglesia de Fortuna. En esta ermita se entregó la Carta Puebla a Fortuna. Albergó durante mucho tiempo una imagen del Santo Patrón atribuida a Salzillo, y  fue destruida en la Guerra Civil.

Otra ermita la de San Antón construida en el siglo XVIII como centro de hermandad para ayudar a los pobres. Actualmente acoge la imagen de San Antón durante todo el año y en la semana santa cuenta con un papel clave en la procesión, allí se «entierra» la imagen del Cristo Yacente en la noche del viernes santo.

Santuario pagano, en los que se puede encontrar los "Tituli Picti"

Cueva Negra

Santuario Romano de la Cueva Negra, como su propio nombre indica hace referencia al color de sus paredes, es un imponente abrigo, antiguo santuario pagano, en el que se pueden encontrar los “Tituli Picti”, textos latinos de los siglos I a III d.C. pintados en rojo sobre  el fondo negro de la roca, alusivos a la “Eneida” de Virgilio. En el interior de la cueva hay un nacimiento de agua que en época romana estuvo dedico a ninfas.

Otro de los vestigios romanos más importantes de todo el mediterráneo, es el Santuario Romano de los Baños de Fortuna, se encuentran a 2.7 kilómetros de la localidad murciana de Fortuna, dentro de la pedanía de los Baños de Fortuna.

La toma lúdica de las aguas era una de las actividades sociales y de ocio más importantes de la cultura romana por eso son abundantes las termas encontradas en los yacimientos arqueológicos.  Los baños romanos de Fortuna son en realidad 3 yacimientos: templo, hospedería y canteras. La parte más importante la constituye el Ninfeo  o templo de las Ninfas, es una sorprendente muestra de sacralización de un lugar natural, así la grieta de donde surgía el agua ocupaba una capilla absidal rodeada de otras capillas cuadradas.